Escapada pendiente: Serranía de Cuenca en moto

La Serranía de Cuenca ha estado en mi lista de lugares por descubrir desde hace tiempo. Siempre he querido recorrer sus carreteras serpenteantes en mi BMW F900GS, a la que suelo llamar Pegasus (o Andrómeda, según el día). Sin embargo, entre el trabajo y los compromisos familiares, no he encontrado el momento adecuado.

La vida entre el trabajo y la familia

Trabajo unas 9 horas de lunes a viernes, lo que ya limita mucho mi tiempo libre. Los fines de semana suelen estar reservados para pasar tiempo con mi familia, con mi mujer Judit y nuestro hijo Pablo, que acaba de empezar sus clases y entrenamientos de fútbol. Además, tiene partidos los viernes por la tarde o los sábados por la mañana, lo que hace que las escapadas largas queden un poco más complicadas por ahora. Pero Cuenca sigue en la mira, esperando su momento.

El atractivo de la Serranía de Cuenca

Situada en Castilla-La Mancha, la Serranía de Cuenca ofrece un entorno perfecto para una ruta en moto. Imagina atravesar paisajes montañosos, con sus bosques de pinos, profundos cañones y formaciones rocosas que parecen salidas de otro mundo. Sin duda, sería el lugar ideal para desconectar y disfrutar del viaje.

Algunos puntos destacados que me gustaría visitar incluyen:

  • El Ventano del Diablo, un mirador con vistas impresionantes al río Júcar.
  • Las Torcas de los Palancares, formaciones geológicas que parecen cráteres.
  • El famoso Nacimiento del Río Cuervo, una cascada que en épocas de lluvia ofrece un espectáculo natural único.

Preparando a Pegasus para la ruta

Aunque mi moto está lista para la aventura, me gustaría equiparla con defensas del motor para protegerla mejor en terrenos difíciles. He mirado en varias webs, pero la verdad es que no son baratas. Así que, de momento, tocará esperar a una buena oferta, quizás durante el Black Friday o en Navidad.

El reto de encontrar tiempo

La Serranía de Cuenca es un lugar que me encantaría explorar, pero con los compromisos actuales, tengo que reconocer que es difícil encontrar el hueco adecuado. Sin embargo, no pierdo la esperanza. Quizás pronto pueda cuadrar una escapada y cumplir uno de esos viajes que llevo tiempo planeando.

¡Nos vemos en las calles!

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